Las redes sociales frente a la “Ley de delitos informáticos”

Imagen (foto: SG.com.mx)

Hace pocas semanas el Congreso de la República del Perú envió el proyecto de ley de delitos informáticos al despacho del presidente Ollanta Humala; sin embargo al no precisar algunos términos su aprobación podría atentar contra la libertad de expresión en línea y de prensa.

Según un artículo publicado en ElComercio.pe, la directora del Consejo de la Prensa Peruana, Kela León, considera que la interceptación de una información de carácter público pero de interés social es distinto a la difusión de esta, y al no estar delimitada en la propuesta de ley se genera una mala interpretación. Ocurre lo mismo al momento de sancionar los delitos informáticos asociados a la seguridad nacional, confundiéndose con información secreta.

Por su parte, el presidente de la ONG Hiperderecho, Miguel Morachimo, anuncia que los derechos fundamentales, como el de expresión, podrían vulnerarse en los delitos de discriminación en internet; es decir, una frase asociada o considerada como racista por otras personas podría acarrear una sanción igual a los actos de violencia ejercidos por discriminación en el mundo offline.

Ante estas expresiones de algunos especialistas, el asesor del Ministerio de Justicia José Luis Medina señala que no se comete ningún acto represor contra la libertad de expresión, y con respecto a la severidad de la sanción contra la discriminación, esta se debe al carácter masivo que puede tener la publicación, miles de personas podrían leer una publicación y generar mayores daños.

Los invitamos a sacar sus propias conclusiones.

Fuente: El Comercio

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De la protesta en redes sociales a la marcha en las calles

Según un estudio de Futurolabs basado en las estadísticas de Quantico Trends, los peruanos son neutros y viralizadores, con gran tendencia a compartir noticias sobre temas sociales (37%) y política (20%). Para muestra un botón: la elección controversial de los titulares de la Defensoría del Pueblo, el Tribunal Constitucional y el Banco Central de Reserva, generó la crítica de un amplio sector de la población hacia el Congreso de la República y la clase política. Las primeras reacciones se dieron principalmente por Twitter y Facebook a través de hashtags como #noalarepartija, #estecongresonomerepresenta, #todosalcongreso, #verguenzanacional.

Los dos últimos invitaban a trasladar la protesta on line a las calles. El llamado lo generó la Coordinadora de Derechos Humanos mediante su cuenta de twitter (@cnddhh) y la etiqueta #verguenzanacional.

De la protesta en redes sociales a la marcha en las calles.

Este es el tuit emitido por la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos que se viralizó en minutos.

En pocas horas el hashtag fue compartido por líderes influyentes, personajes mediáticos, periodistas y cientos de ciudadanos indignados. El resultado: cientos de personas se concentraron en la Plaza San Martín para manifestar su rechazo. Se pasó de la protesta on line a una acción en el mundo off line. Hoy el presidente Ollanta Humala pidió la renuncia de Pilar Freitas, elegida Defensora del Pueblo, de y Rolando Sousa, elegido miembro del Tribunal Constitucional.

Pero ¿qué motiva a una persona que expresa su sentir en las redes sociales a salir a las calles? Lo ocurrido ayer demuestra que hay temas sensibles que despiertan emociones y sentimientos que canalizados inteligentemente llegan a la acción ¿Qué hizo la Coordinadora de Derechos Humanos? Se dio cuenta de la desazón que había por lo sucedido en el Congreso, que faltaba liderar el descontento ciudadano; entonces se puso a la cabeza del reclamo y convocó a todos a salir a las calles.

De la protesta en redes sociales a la marcha en las calles.

De la protesta en las redes sociales, el público pasó a las calles. / Foto: Raúl García Pereira / El Avión – SienteMag

Este mismo ejercicio se puede realizar desde una entidad pública. ¿Cómo? La tarea radica en investigar e identificar cuáles son los intereses de los ciudadanos a los que se atiende y cómo estos se articulan con el trabajo que se desarrolla desde el Estado. Por ejemplo, si soy un organismo de fiscalización o de transparencia y en el mapeo encuentro que corrupción es un tema de interés para los ciudadanos que atiendo, la estrategia en redes sociales buscará posicionar a la institución en las iniciativas en la #luchacontralacorrupción, albergar a los internautas en una comunidad, convertirse en un referente en la denuncia de actos de anticorrupción. Solo logrando la convicción de las personas podemos creer en su acompañamiento y compromiso en las acciones que convoquemos.